16 nov. 2011

TODO DEPENDE DE LAS PRIMERAS EXPERIENCIAS DEL NIÑO CON SUS CUIDADORES


El apego seguro, clave para criar hijos resilientes

Algunos autores se han preguntado por qué ante la misma experiencia ciertas personas tiran hacia delante saliendo fortalecidas de la misma y otras no, desarrollando un trastorno de estrés postraumático o depresión. Así, el equipo de Michael Meany y colaboradores, de Canadá, encontró que todo dependía de las primeras experiencias del bebé con sus cuidadores. Parece ser que nacemos con un gen antiestrés, que está bloqueado al nacer. La manera de desbloquearlo es con los cuidados maternales: dar de mamar al niño, cogerle, acunarle…
Cómo fortalecer a nuestro bebé ante situaciones adversas
¿Qué puede ayudar a crear resiliencia en los bebés? Es decir, ¿cómo podemos sembrar el terreno para que el día de mañana los bebés sean adultos que salgan fortalecidos o crezcan después de las adversidades de la vida? Crear un apego seguro, es decir, contacto físico constante con el bebé, atender y entender su angustia o estado emocional sin minusvalorarlo, mirarle con ojos amorosos, dar seguridad tanto emocional como física, mostrar que el mundo y las personas son confiables, que puede predecir su comportamiento, que su estado emocional no crea hostilidad ni miedo, y que sus emociones, ya sean vistas como positivas o negativas, son valiosas.
Si en un primer momento o en los primeros meses no fue posible establecer un apego seguro, detectar los problemas e incidir sobre ellos puede encarrilar la situación y prevenir consecuencias más graves en la edad adulta. Algunas personas con infancias terribles han tenido alguna figura importante con la que han establecido ese tipo de lazo (un educador, una maestra, una vecina, un tío, la abuela…), de manera que pueden crecer con mejores perspectivas que quien nunca ha tenido a nadie. Muchas veces el trabajo como psicólogos y psicólogas es restablecer ese apego perdido, creando un apego seguro en consulta.
Es importante que los padres, especialmente las madres, tengan un acompañamiento de la crianza, ya sea por parte de los profesionales, sanitarios y de educación en grupos de crianza o terapéuticos, donde se les den herramientas para fortalecer su capacidad como madres y no reciban constantemente consejos que las inutilicen o sean contradictorios, para que su experiencia sea satisfactoria y así lo perciba también el bebé. Si existen dificultades o malestar, hay que consultar con profesionales expertos. Siempre se está a tiempo de mejorar. Leer más
*Cristina Silvente. Psicóloga especializada en el ámbito perinatal y socia de El parto es nuestro. www.cristinasilvente.com
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